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Artista colombiano vende una ‘tonelada de cocaína’ en NFT para criticar la guerra contra el narcotráfico en su país, y acaba censurado en las redes

La lucha contra el narcotráfico que comenzó hace décadas en Colombia es calificada como «absurda» por el artista Camilo Restrepo, quien sumó otra crítica con su nuevo y polémico proyecto, con el que pretende vender ‘una tonelada de cocaína’ en tokens no fungibles (NFT, por su sigla en inglés). La iniciativa fue censurada en las redes.

El nombre del proyecto, disponible en el mercado de NFT OpenSea, es ‘ToN oF coke’, que consiste en «mil paquetes coleccionables de un kilo de cocaína que pueden ser de propiedad legal», detalla el portal Input. Cada kilo es un rectángulo tridimensional blanco sobre un fondo gris que se puede adquirir a través de la criptomoneda ethereum.

El costo del primer kilo de esta serie es de 0,001 ethereum y aumenta de manera progresiva hasta llegar a un ethereum, lo que equivale a 3.450 dólares, que, según el portal, es cerca del valor de un kilo real de cocaína en Tumaco (Colombia).

Sin embargo, estos valores tienen una excepción: el kilo 666, ya que en lugar de costar 0,666 ethereum, su precio es de 6,66. «Es una broma que hago: 666 como el demonio de la coca. Creo que si alguien se obsesiona con el tema de demonizar las drogas y es una especie de criptomillonario, probablemente lo comprará», expresó el artista.

Hasta el momento, Restrepo pudo vender 45 de los 1.000 NFT a 28 usuarios y una de las dificultades que enfrenta para la promoción de su obra es la censura en las redes sociales. En julio pasado creó una cuenta de Twitter para publicitar su trabajo y publicar cada pieza que se vendía, sin embargo, en cuestión de días fue suspendida de manera permanente. «Supongo que el algoritmo no diferencia entre la criptococaína y la real», lamentó.

También tuvo problemas en Instagram, donde dos de sus publicaciones en las que ofrecía «comprar criptococaína 100 % legal» fueron eliminadas por ir en contra de las normas de la plataforma sobre «venta de productos ilegales o regulados». Por eso, fue advertido de que si realizaba una tercera publicación de esas características, su cuenta sería cerrada.

Por otra parte, para evitar problemas bancarios, Restrepo ha transferido ethereums a los compradores, quienes a su vez envían el equivalente en pesos colombianos a la cuenta del artista. Cuando el NFT es finalmente adquirido, la criptomoneda vuelve al artista. «Esto realmente imita el círculo de lavado de cocaína, ya que muchos envíos [de drogas] hoy en día se pagan con criptomonedas que luego se intercambian por efectivo», explicó.

Críticas al proyecto

Además de la censura, también recibió cuestionamientos de algunos internautas. «¡Vergonzoso! Tantas expresiones de arte criptográfico para compartir y decides aprovecharte de los artistas genuinos usando el dolor de un país», fue uno de los comentarios, mientras que otros rechazaron su obra afirmando que «no es arte NFT».

«Parece que muchos exigen soluciones al problema del tráfico de drogas a los artistas en lugar de exigirlas a los gobiernos», respondió a las críticas Restrepo, quien agregó: «Este proyecto ha generado muchas conversaciones sobre la legalización o la regularización de las drogas y el absurdo de la guerra contra las drogas. Y eso, en mi opinión, lo hace exitoso».

«Podría vivir de una tonelada de NFT de cocaína como un ‘dealer’ que puede vivir toda su vida moviendo una tonelada de cocaína», concluyó el artista.

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