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El largo viaje de Soldado: de su debut en Liga entrando por Zidane a ser la amenaza para Zizou en el Di Stéfano

Roberto Soldado es uno de los veteranos de LaLiga. A sus 35 años disfruta en Granada de un momento de esos que llaman una segunda juventud. Sus goles, como los dos que marcó ante el Betis, tienen al equipo nazarí en la sexta plaza y en la fase de cruces de la Europa League.

Soldado llega ahora a Valdebas para medirse al club que le formó. Su largo viaje en la elite del fútbol dio sus pasos iniciales en La Fábrica, en la vieja Ciudad Deportiva del Real Madrid. Eran tiempos previos a Valdebebas y de galácticos en el primer equipo.

Zidanes y Pavones

En septimbre de 2002, mientras el madridismo esperaba el estreno de Ronaldo en el primer equipo, el Castilla -entonces Real Madrid B- jugaba en Segunda B. Su ariete tenía 17 años y se llamaba Roberto Soldado. Era un equipo con César Navas, Borja Fernández, Luis García, Núñez, Mejía… El entrenador era López Caro. Unos jugadores que crecían en la cantera con el lema de Zidanes y Pavones.

Su oportunidad en el primer equipo le llegó en la Copa. En Tenerife, el Madrid de Del Bosque pasó con un gol de Solari en el último minuto de la prórroga. El equipo blanco acabó en el campo con Soldado (dorsal 38), Juanfran (32) y De la Red (31).

Debut en Liga: entró por Zidane

Con el gol como seña de su juego, Soldado dio pasos en el Castilla, pero el primer equipo eran palabras mayores. Debutó en la Liga a principios de la temporada 2005-06, y ante el equipo de su tierra. A falta de 18 minutos entró al campo en lugar de Zidane. Un gol de David Villa dio el triunfo a los de Mestalla en el Bernabéu. Era la temporada de la despedida de Zizou y coincidieron en el campo en nueve partidos.

Su primer tanto liguero llegó en diciembre, ante Osasuna. Sirvió para evitar la derrota de los blancos en el Bernabéu al igualar el tanto que unos minutos antes había firmando Milosevic. El pase de gol a Soldado fue de… Zidane.

En la Champions su debut fue con gol. Ante Olympiakos, el 29 de septiembre de 2005, entró la campo a falta de 11 minutos para suplir a Baptista. En el minuto 86, a pase de Beckam, se estrenó para hacer el gol de la victoria, el 2-1.

Siguiente parada, Pamplona

Navarra sería, precisamente, su lanzadera. Osasuna pidió al Madrid la cesión del joven goleador. Once tantos en 30 partidos de Liga se sumaron a una campaña en la que Osasuna llegó a las semifinales de la UEFA. Cayó ante el Sevilla: 1-0 en Pamplona con gol de Soldado, más una amarilla que le privó de jugar la vuelta, en la que remontó el equipo que iba a ganar su primera Europa League, que aun se llamaba Copa de la UEFA.

Tan bien rindió Soldado que Luis Aragonés le llamó a filas y le hizo debutar en junio de 2007 ante Letonia.

Vuelta al Madrid, destino Getafe

Con esa tarjeta regresó Soldado al Bernabéu. Se había hecho un nombre en el fútbol español, pero el el Madrid eran palabras mayores. Era la temporada 2007-08, la de Schuster. Soldado amplió el contrato y que quedó con el 9, pero fue un jugador residual: ocho partidos, 205 minutos y cero goles. No había sitio para él al lado de Raúl, Van Nistelrooy, Higuaín, Robben o Saviola. Lo sabía. En julio se separó de Madrid para siempre: firmó por el Getafe, que pagó seis millones.

Con el 9 sobre fondo azul, Solado firmó 33 goles en 66 partidos.

El relevo de Villa en Valencia

Con la etiqueta de goleador cosida a su camiseta, Soldado fue el delantero elegido por el Valencia cuando Villa se marchó en 2011 al Barcelona. Su preció fue la cláusula: 10 millones. En sus tres temporadas en Mestalla acabó con 25 o más goles. En 2012 sufrió una de las grandes decepciones de su vida: se cayó de la lista de la Euro en el último corte, cuando Del Bosque prefirió a Negredo. Lo supo el mismo día de su cumpleaños, el 27 de mayo. Lloró como un niño.

En la siguiente lista después de la Euro para partidos oficiales sí estuvo. Y marcó un gol salvador en Tiflis. Soldado, con 30 goles como cosecha, estuvo en la Copa de las Confederaciones de 2013. En septiembre, ante Chile, jugó por última vez con España: 12 partidos y siete goles. Era ya jugador del Tottenham. Con Del Bosque se estrenó con un hat-trick ante Venezuela en Málaga (29-2-2012).

Malas experiencia… y el Granada

A la Premier llegó Soldado a cambio de 30 millones de euros y con el cartel de ser un goleador que podía encajar a la perfección en la Premier. No lo hizo. En dos temporadas rebajó su cifra de tantos de manera alarmante: 11 goles en la primera y tres en al segunda.

Los 30 kilos de 2013 se quedaron en un tercio cuando el Villarreal acudió a su rescate dos temporadas después. De amarillo, Soldado se sintió otra vez en casa, pero sus números no mejoraron: 12 goles en 55 partidos.

La siguiente parada fue Estambul: el Fenerbahçe. Los 12 goles en la primera temporada fueron un soplo de aire fresco, pero poco más. Acabada la segunda, se quedó sin contrato y con la amenaza de desaparecer de la elite sobre su cabeza. Y ahí apareció el Granada. Bajaba varios escalones. Se suponía que dejaba de competir por cosa que no fueran sufrir para no bajar.

Año y medio después, Soldado suma 15 goles, disfruta de la primera experiencia en Europa del Granada y se quedó a las puertas de la final de Copa. Al equipo nazarí se le escapó por nada en la vuelta en Los Cármenes. O puede que no, que fuera en la ida en San Mamés cuando Soldado vio la amarilla que le hacía perderse la vuelta.

Ahora, con su Granada, se presenta en Madrid para enfrentarse a su pasado. Y a Zidane, el que le dio el testigo en la Liga para que debutara y quien le regaló el primer de los 120 goles que suma en esta competición.

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