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Juan Sebastián Verón recordó cómo se transformó su vida luego de trabajar en una gomería y planteó una reflexión sobre los futbolistas “frívolos”

El apellido Verón tiene un peso específico dentro del mundo del fútbol que trasciende generaciones. Aquella semilla que plantó Juan Ramón a partir de los 60, continuó de la mano de Juan Sebastián y se extiende hasta hoy en día con la reciente irrupción de Deian en la primera de Estudiantes de La Plata. Pero el legado se expandió más allá del césped de la mano de la Brujita, quien se convirtió en presidente del Pincha y perfeccionó una fórmula de formación de futbolistas que expuso durante una entrevista en el America Business Forum, el encuentro que reúne figuras de la política, los negocios y el espectáculo en Punta del Este.

Juan Sebastián planteó el día que le dijo a su madre que dejaría el estudio para dedicarse a ser futbolista y se encontró con una situación que le transformó finalmente su mirada sobre las cosas: “El momento, en esto del estudio, fue cuando le dije a mi madre: ‘No quiero estudiar más, quiero jugar a la pelota, quiero ser futbolista’. Me corrió con la escoba por toda la casa, y cuando paró y reflexionó, me dijo ‘bueno, pero tenés que trabajar’”.

Fue ahí donde me mandó a una gomería. Ahí realmente me di cuenta lo que es trabajar. Yo me levantaba a las 5 e la mañana, a las 6 abrí el negocio, barría todo el negocio, atendía a todos los que trabajaban haciéndoles el mate, repartiendo, haciendo. Terminaba a eso de las 3, me tomaba el colectivo hasta el entrenamiento y eso duró mas o menos ocho meses, nueve meses. Y ahí quise volver a estudiar. Me di cuenta que realmente era un negocio estudiar y no trabajar. Ahí yo decidí realmente lo que quería ser”, recordó la Brujita que brilló durante su trayectoria deportiva con las camisetas de Estudiantes, Boca, Sampdoria, Parma, Lazio, Manchester United, Chelsea e Inter.

El ex mediocampista de 46 años fue también el máximo directivo del Pincha de La Plata desde el 2014 hasta el 2021, cuando fue reemplazado por Martín Gorostegui y se convirtió en vicepresidente primero. Más allá de lo ocurrido dentro del terreno de juego, Verón generó una estructura en las inferiores donde los jóvenes jugadores debían hacer coincidir su carrera deportiva con el estudio.La Brujita explicó su método para ayudar a que los futbolistas de inferiores tengan herramientas en el mundo laboral el día de mañana más allá de su vida deportivaLa Brujita explicó su método para ayudar a que los futbolistas de inferiores tengan herramientas en el mundo laboral el día de mañana más allá de su vida deportiva

“Suena bastante duro muchas veces, pero hablando del legado, ese es el legado que yo elegí dejar en el club. Más allá de ser buen deportista, detrás del deportista hay una persona y vos tenés que trabajar en esa persona. En el contenido de esa persona. De no ser solo ese deportista frívolo que se ve en una red social mostrando lo que tenés o cómo vivís, sino que trabajando para que ese chico el día de mañana pueda continuar con eso que nosotros trabajamos de ser una persona culta, responsable, tomar buenas decisiones dentro de lo que se puede”, fundamento su determinación directiva.

Y agregó: “En sí, nosotros vemos al futbolista tomando decisiones, pero tomando decisiones a los 17, 18 o 19 años. Decisiones de gente que posiblemente hoy a mí me cueste tomar. Y en ese momento lo hace. Chicos que están definiendo su parte económica, la de su familia, el destino de su carrera. Nosotros trabajamos sobre eso. Lo asumí para que puedan tener mayor contenido y que el día de mañana puedan trabajar mejor sobre sus decisiones”.

En ese repaso por su vida, recordó que su madre era quien más lo acompañaba “en lo deportivo y en la parte educativa” y planteó su mirada sobre la próximas generaciones en el club de La Plata: “Nosotros tenemos un programa que acompañamos al deportista sin que ellos se den cuenta, que el día de mañana pudiendo ser profesionales o no tengan una salida para tener una carrera universitaria o seguir vinculados a otro trabajo”.

OTRAS FRASES DESTACADAS DE VERÓN

• El peso de su padre en Estudiantes de La Plata: “El vínculo con mi padre, la referencia de mi padre dentro del club, obviamente era algo fuerte, pero en sí no sé si a mí me ayudó sino que fue un peso y un reto poder demostrar lo que era yo como futbolista.

• Su reflexión sobre el futbolista-empresa: “En el recorrido sobre todo que haces, dejas de lado muchas cosas: familia, amigos, momentos de tu infancia, de tu adolescencia, perdés familias estando lejos, no presenciás momentos con tus hijos. Podemos enumerar muchísimas cosas dentro de este privilegio. No todos los futbolistas son ricos. Y cuando se habla de esto, le doy mucho valor al médico –y más hoy en este contexto– y al trabajador. Yo te hablaba de la gomería, que los voy a ver y los visito, pero también el futbolista en sí es una empresa. Si vamos a ver números, la transferencia de Messi, la cantidad de remeras, o yendo a lo que es (Luis) Suárez, la cantidad de gente que trabaja. Porque se vende una remera que se confecciona en un taller que trabajan 300 personas y dentro de un negocio, trabajan otras 200. Y así podemos ir viendo todas las marcas que van tocando a estos futbolistas que son empresas y dentro de esas empresas trabaja muchísima gente. Se minimiza muchas veces esto que el futbolista gana mucho y el doctor no. El futbolista gana mucho porque genera mucho y también le da de trabajar a muchísima gente. Hay que entenderlo dentro de ese contexto”.

• El vestuario como método de gestión de empresas: “El deporte en equipo es el mejor exponente para poder transferir en una gestión o en llevar adelante una empresa. El hecho del vestuario. Yo digo siempre del vestuario, de sentarte al lado de esas personas en las cuales confiás, de tener una visión, una misión, objetivos y saber tocar el punto justo para que esa persona se sienta importante. El líder, que pasa mucho en el fútbol, perdés un partido: “Verón jugó mal, el equipo jugó mal”. O ganás un partido: “Verón la rompió y el equipo acompañó”. No, es el equipo jugó mal o el equipo jugó bien. Y eso se transforma en esto del trabajo diario con tu equipo, con tus compañeros. Me ha tocado muchísimas veces, y especialmente en mi última etapa en Estudiantes, en esto de hacer sentir importante a todos. Me parece fundamental. Ese que está sentado al lado tuyo, cuando termina el partido, yendo bien o mal, es el que te va a defender afuera y el que va a defender tu idea. Y eso habla del trabajo en equipo. Hoy en pandemia lamentablemente esto cambió, el vestuario quedó un poco de lado por el tema de las burbujas. El fútbol necesita de empatizar. No es solo jugamos 90 minutos, a mi me gusta saber qué es lo que te pasa”.

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