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Multitudinarias protestas prodemocracia sacuden a Esuatini, la última monarquía absoluta en África

Bajo el reinado de Mswati III desde 1986, recientemente estallaron protestas y manifestaciones luego de que el monarca emitiera un decreto para prohibir peticiones para democratizar al país

Protestas prodemocracia sacuden el pequeño reino de Esuatini (antigua Suazilandia), la última monarquía absoluta de África, con fuertes enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes y quema de camiones, entre informaciones no confirmadas de que el rey Mswati III podría haber abandonado el país.

Las protestas suceden desde hace varias semanas y fueron creciendo en intensidad después de que el primer ministro interino, Themba Masuku (sustituto de Ambrose Dlamini tras su muerte por covid-19 en diciembre pasado), emitiera un decreto prohibiendo entregar peticiones prodemocracia a los miembros del parlamento del país (institución que en realidad no tiene poder efectivo).

Las manifestaciones derivaron en disturbios durante la jornada del lunes, incluidos saqueos e incendios de varios edificios y tiendas en Matsapha, situada en el centro del país. Las protestas estallaron durante la jornada del sábado para reclamar al rey un proceso de democratización.

Los manifestantes claman también contra la brutalidad policial con la que se reprime la disidencia en el pequeño reino del sur de África, que cuenta con poco más de un millón de habitantes, en su mayoría muy jóvenes.

Las protestas crecieron especialmente durante la pasada noche, según reportaron tanto medios locales opositores como la prensa de la vecina Sudáfrica, y, por las redes sociales, circulan vídeos en los que se aprecia incluso quema de camiones y de tiendas.

En ese volátil contexto, el Partido Comunista del país aseguró que el monarca Mswati III tomó anoche un jet privado y abandonó el país para refugiarse en Johannesburgo.

”El Ejército de Mswati (III) desata su violencia sobre ciudadanos desarmados. Un ciudadano desarmado fue disparado esta noche mientras Mswati abordaba su jet privado”, afirmó en un comunicado emitido durante la noche esta formación política (que opera fundamentalmente desde Sudáfrica), además de denunciar la detención de numerosos activistas.

La presunta huida del monarca no se confirmó oficialmente, pero se espera la emisión de un comunicado durante la jornada de hoy.

En abril de 2018, el propio monarca decidió cambiar el nombre oficial del país, sustituyendo Suazilandia por Esuatini, que en la lengua local significa “el lugar de los suazi” (etnia mayoritaria en el país). Además de la falta de derechos y libertades a nivel político el país afronta altos niveles de pobreza.

Se estima que alrededor del cuarenta por ciento de la población vive con menos de 1,9 dólares al mes, según datos del Banco Mundial.

MSWATI III

Fue coronado príncipe en septiembre de 1983 y rey el 25 de abril de 1986 (a la edad de 18 años y 6 días, el rey más joven que tuvo nunca Esuatini). El rey y su madre, cuyo título es Ndlovukazi o Gran Elefanta, gobiernan juntos. Mswati III tiene actualmente 14 esposas y 35 hijos.El rey cuenta con 14 esposas con las cuales tiene un total de 35 hijos. REUTERS/Carlo AllegriEl rey cuenta con 14 esposas con las cuales tiene un total de 35 hijos. REUTERS/Carlo Allegri

Las esposas son elegidas por él mismo, y cualquier mujer virgen puede aspirar a ser esposa del rey. En agosto de 2005, 50.000 mujeres desfilaron ante el rey para intentar ser elegidas.En agosto de 2005, 50.000 mujeres desfilaron ante el rey para intentar ser elegidas. En agosto de 2005, 50.000 mujeres desfilaron ante el rey para intentar ser elegidas.

Actualmente es el último rey absolutista de África. Gobierna por decretos y está firmemente opuesto a la democratización de su país, aunque restauró el Parlamento nacional que su padre había disuelto.

El gobierno de Mswati fue criticado por ignorar los crecientes problemas de la nación mientras él vive lujosamente, sacrificando la salud de su nación a su confort personal. Esto incluye la compra de una flota de limusinas, un jet de lujo (que costó un cuarto del presupuesto nacional), y la construcción y renovación de palacios para albergar a sus muchas esposas. Además, en el pasado restringió las libertades civiles y la libertad de expresión.

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