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“A puro canasto saqué adelante a mi familia”: Adultas mayores continúan trabajando en el sector informal para poder subsistir y seguir apoyando a sus familias.

Diario La Nación realizó una visita al Centro de San Salvador para conocer cómo algunas madres celebran este 10 de mayo. Muchas de ellas lo celebran trabajando, debido a que no cuentan con una pensión digna para subsistir y sufragar todos los gastos en el hogar.

Bajo el sol, pero intentando resguardarse con una sombrilla, en el Mercado Central de San Salvador, encontramos a Emiliana Andrade de 54 años, ella tiene 8 hijos y, a pesar que muchos ya laboran y no dependen de ella, siempre es necesario trabajar pues las necesidades son muchas.

María Martha Granillo vende verduras, también en el Centro de San Salvador, ella tiene dos hijos y éstos siempre la esperan para celebrar el Día de las Madres. Ella explicó que sigue trabajando por la necesidad de sacar adelante a sus hijos que aún necesitan de ella.

“Trabajando de todos modos. Llevo 35 años trabajando en el Mercado Central y gracias a este trabajito he logrado sacar adelante a mi familia. Doy gracias al Señor por ayudarme y no desampararme nunca”.

A las 2 de la madruga es la hora en que inicia su jornada se levanta temprano para arreglar su canasto y llegar a su puesto al Centro de San Salvador.

Doña Teresa López Ortiz de 85 años es otra comerciante que vende aguacates y viene desde Santo Tomás, sale a las 5 de la mañana de su casa para llegar a vender sus productos al Mercado Central de San Salvador.

Doña Teresa dijo que tiene cuatro hijos y “a puro canasto” los sacó adelante. Ellos ya no dependen económicamente de ella, pero sale a trabajar para no aburrirse y porque le gusta manejar su dinero, explica.

“Yo me siento orgullosa de haber sacado adelante a mis hijos con mi trabajo. Ellos ya sacaron su bachillerato y están trabajando, me siento orgullosa de haberlos criado bien”.

“Aquí uno a pesar que los hijos ya tienen su trabajo una sola tiene que salir adelante porque no tengo seguro ni pensión, así que uno aquí saca su dinero a diario y apuros ahorritos. Pero yo en la casa me aburro así que mejor me vengo a vender”, indicó López Ortiz.

Muchas madres salvadoreñas salen de su casa a trabajar por una vida mejor, algunas de ellas logran sacar adelante a sus familias con esfuerzo y otras siguen apoyando a sus hijos o nietos. No cuentan con una pensión digna y otras con un hogar digno sin embargo, siguen luchando hasta donde las fuerzas se los permitan.

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