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CO-MADRES denuncian extracción de archivos de desapariciones en el conflicto

El histórico Comité de Madres y Familiares de Detenidos y Desaparecidos y Asesinados Políticos de El Salvador Monseñor Óscar Arnulfo Romero (CO-MADRES), denunció este viernes la desaparición de expedientes que contienen reportes de víctimas del conflicto armado que asoló el país en la década de los ochentas.

Jayme Magaña, abogada de Comadres, informó que la noche del 20 de julio, sin dañar puertas de las chapas, ingresaron al local que la organización alquila en la Colonia Santa Eugenia, del Barrio San Miguelito, en San Salvador.

Los documentos, según la jurista, están relacionados a casos desaparición forzada, y hechos que constituyen violaciones a los derechos humanos entre los años 1976 a 1992, perpetrado por los cuerpos de seguridad y Fuerza Armada de la época.

«Llevarse esos expedientes significa revictimizar a los familiares de estas personas, implica también querer borrar la historia de este país, una historia que no quiere ser contada por ninguno de los Gobiernos», señaló Magaña.

Al mismo tiempo dijo que han levantado una denuncia en la Policía Nacional Civil (PNC) y un expediente a la Fiscalía General de la República (FGR), a lo que a su juicio consideró “una nueva violación al archivo histórico y patrimonio de CO-MADRES”, teniendo en cuenta que en junio pasado, los propietarios del local, directivos de otra organización, FENASTRAS, supuestamente destruyeron parte de documentación resguardada por CO-MADRES.

Durante la conferencia de prensa, algunos familiares lamentaron la sustracción de los documentos; María Luz Rivas, es hija de uno de los desaparecidos durante el conflicto armado y expresó que “tocar esos documentos tocan nuestras heridas”, e hizo un llamado a las autoridades a que investiguen los hechos.

En ese sentido, pidieron a las autoridades investigar los hechos y deducir responsabilidades; y a la comunidad internacional, les exhortaron a brindar su apoyo y “evitar que se sigan cometiendo estos hechos y abonen a la impunidad”.

Las CO-MADRES han presentado en Fiscalía, al menos 200 casos de víctimas del conflicto, que van desde la desaparición forzada, tortura, violaciones y asesinatos.

El histórico Comité de Madres y Familiares de Detenidos y Desaparecidos y Asesinados Políticos de El Salvador Monseñor Óscar Arnulfo Romero (CO-MADRES), denunció este viernes la desaparición de expedientes que contienen reportes de víctimas del conflicto armado que asoló el país en la década de los ochentas.

Jayme Magaña, abogada de Comadres, informó que la noche del 20 de julio, sin dañar puertas de las chapas, ingresaron al local que la organización alquila en la Colonia Santa Eugenia, del Barrio San Miguelito, en San Salvador.

Los documentos, según la jurista, están relacionados a casos desaparición forzada, y hechos que constituyen violaciones a los derechos humanos entre los años 1976 a 1992, perpetrado por los cuerpos de seguridad y Fuerza Armada de la época.

«Llevarse esos expedientes significa revictimizar a los familiares de estas personas, implica también querer borrar la historia de este país, una historia que no quiere ser contada por ninguno de los Gobiernos», señaló Magaña.

Al mismo tiempo dijo que han levantado una denuncia en la Policía Nacional Civil (PNC) y un expediente a la Fiscalía General de la República (FGR), a lo que a su juicio consideró “una nueva violación al archivo histórico y patrimonio de CO-MADRES”, teniendo en cuenta que en junio pasado, los propietarios del local, directivos de otra organización, FENASTRAS, supuestamente destruyeron parte de documentación resguardada por CO-MADRES.

Durante la conferencia de prensa, algunos familiares lamentaron la sustracción de los documentos; María Luz Rivas, es hija de uno de los desaparecidos durante el conflicto armado y expresó que “tocar esos documentos tocan nuestras heridas”, e hizo un llamado a las autoridades a que investiguen los hechos.

En ese sentido, pidieron a las autoridades investigar los hechos y deducir responsabilidades; y a la comunidad internacional, les exhortaron a brindar su apoyo y “evitar que se sigan cometiendo estos hechos y abonen a la impunidad”.

Las CO-MADRES han presentado en Fiscalía, al menos 200 casos de víctimas del conflicto, que van desde la desaparición forzada, tortura, violaciones y asesinatos.

Historia

CO-MADRES se estableció en 1977, con la ayuda de la arquidiócesis católica y la oficina del Arzobispado, que entonces era dirigido por el Obispo Mártir Óscar Arnulfo Romero. Durante la época del conflicto se dedicó a recabar y visibilizar los casos de desapariciones, emitía pronunciamientos a las autoridades para investigar los casos, de igual forma exhortaban la ayuda de otras naciones para presionar al Gobierno de aquel entonces.

En 1993, CO-MADRES contaba con 500 miembros en varias oficinas dispersadas en el territorio, pero fue mermándose con el pasar de los años, por la constante represión a las cuales eran objeto, por los cuerpos de seguridad. Según los archivos, 48 de sus integrantes fueron secuestrados por escuadrones de la muerte y sufrieron torturas y violaciones. 5 fueron asesinados.

En 1986, Bono, cantante de la banda de rock irlandesa “U2” rindió tributo a su causa y la de otra organización de Nicaragua, con la canción “Mother of Disappeared”, que se extrae del álbum The Joshua Tree de 1987.

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