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Perito revela que la planificación y ejecución de la masacre de El Mozote solo se podía llevar a cabo con participación del Alto Mando y Estado Mayor de la FAES

Inició la audiencia especial de anticipo de pruebas en el caso judicial de la Masacre de El Mozote en el Juzgado de Instrucción de San Francisco Gotera, a cargo del juez Jorge Guzmán.

Sobre la Masacre

La Masacre de El Mozote fue el nombre que se dio al conjunto de masacres contra población civil que realizó la Fuerza Armada a través del batallón Atlacatl en un operativo de contrainsurgencia de los días 10, 11 y 12 de diciembre de 1981 en el departamento de Morazán, específicamente en los cantones El Mozote, La Joya y Los Toriles.

¿A quiénes se acusa?

Son cerca de 17 militares acusados, entre ellos, José Guillermo García, ministro de Defensa entre octubre de 1979 y abril de 1983, Rafael Flores Lima, jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Armada en 1981, Francisco Castillo, ex viceministro de Defensa, Rafael Bustillo, jefe de la Fuerza Aérea entre 1979 y 1989.

La defensa sostiene que los militares «obedecían» órdenes del ya fallecido José Napoleón Duarte, quien encabezaba la Junta de Gobierno, por lo que se declaran inocentes.

«La planificación y ejecución de la Masacre solo se podía llevar a cabo con la participación del Alto Mando de la FAES»

La primera en declarar fue la perito estadounidense Terry Lynn Karl, quien desempeñó su exposición documental, pues ha elaborado informes sobre la guerra civil salvadoreña, entre ellos, la Masacre de El Mozote.

Según Karl, su peritaje se detalla en seis puntos fundamentales, en los que se revela la participación del Alto Mando de la Fuerza Armada (FAES), así como el Estado Mayor y el encubrimiento de Estados Unidos.

El primero de ellos es que el Ejército hizo de Morazán un «blanco principal», pues temía la formación de una retaguardia territorial del FMLN, por lo que no hicieron diferencia entre civiles y guerrilla.

Los oficiales, desde coroneles hasta subtenientes, trasladaron a sus tropas y dieron directamente las órdenes de matar civiles desarmados, según relató Karl.

Además, destacó que como parte de los «patrones de las masacres» -parte de los ejes fundamentales- se realizaban en zonas rurales al ser más difícil identificar al total de las víctimas, en comparación al área urbana.

«El Alto Mando fue responsable de estrategia y el jefe del Estado Mayor fue responsable operacional», señala la estadounidense en su pericia.

También expuso que el cuerpo de oficiales ordenó, coordinó, efectuó y encubrió la masacre.

«Los oficiales a cargo de la planificación y ejecución solo podían llevar a cabo una operación de esta dimensión con la participación activa del Alto Mando y Estado Mayor de Fuerza Armada salvadoreña», aseguró.

Encubrimiento de EE.UU.

En cuanto al encubrimiento, Estados Unidos también tuvo su rol, de acuerdo con la perito, pues fue un acto «muy sofisticado» del país norteamericano, desde la justificación de la intervención ante el Congreso, hasta la asesoría en los hechos.

«El encubrimiento por parte de Estados Unidos fue necesario para justificar la inversión de fondos ante el Congreso en la guerra de El Salvador, se debía justificar con documentos la participación de Estados Unidos en la guerra […] Hubo también la participación directa de un asesor norteamericano, Bruce Hazelwood, ilegalmente acompañando al coronel Monterrosa en la estrategia y ejecución de la masacre El Mozote y pasaba mucho en el Estado Mayor de la Fuerza Armada salvadoreña», dijo en la audiencia.

El entonces ministro de defensa, el General García, «mintió» a delegados de Estados Unidos sobre la situación en El Mozote.

El militar dijo que los rumores de la masacre era «propaganda» del FMLN y que ellos mismos habían hecho el crimen, siendo un cementerio de la guerrilla.

García tampoco investigó o sancionó a los responsables, pues desligó al Ejército del hecho.

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