Nacionales

Rector de la UCA fue reconocido como «Hijo Meritísimo» por su labor educativa y en derechos humanos

El Rector de la Universidad Centroamericana (UCA), Padre Andreu Oliva de La Esperanza fue galardonado este viernes con el título “Hijo Meritísimo de El Salvador”, otorgado por la Asamblea Legislativa.

El reconocimiento le fue conferido por su destacada y noble labor en el fortalecimiento de la sociedad salvadoreña y al desarrollo de la comunidad universitaria.

Según la iniciativa, avalada con los votos de 54 diputados el pasado 11 de marzo de este año, el rector de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) -desde 2011 a la fecha- ha contribuido activamente al fortalecimiento de la sociedad salvadoreña y desarrollo de la comunidad universitaria con su incidencia desde diversas áreas como educación, derechos humanos, gobernanza y diálogo.

Además, se consigna que, el padre originario de Barcelona, España, y naturalizado en el 2012 como ciudadano salvadoreño, “ha fomentado el fortalecimiento institucional y visibilización de las comunidades más desposeídas”, representando un beneficio nacional digno de ser reconocido.

El Presidente de la Asamblea, Mario Ponce afirmó que la tarea del religioso ha ido al “encuentro con los más pobres, los más humildes, los más vulnerables”.

“Defender los derechos de esas personas humildes, sencillas y vulnerables. Estar siempre presente, actuar, no recomendar y es que personas de la talla del padre Andreu Oliva no se encuentran en cualquier parte de la tierra, son hombres escogidos por Dios, que se dedican a enseñar y a ser más humanos por el paso en esta tierra”, destacó el legislador.

El diputado de ARENA, Carlos Reyes, felicitó a Oliva por su trabajo en la implementación de la Política Nacional de Educación y haber participado en el Consejo Directivo del Asocio para el Monitoreo Electoral.

Finalmente, el diputado Reinaldo Carballo (PDC) precisó que el padre Andreu Oliva de la Esperanza “recibe un merecido reconocimiento, destacó como promotor de la Ley de Prohibición de la Minería, impulsó la Ley General de Aguas y fundó la Comisión de Búsqueda de las Personas Desaparecidas durante el Conflicto Armado”.

Oliva de la Esperanza llegó al país en 1991 para estudiar una Licenciatura en Teología en la UCA y así adquirir los estudios requeridos por la Compañía de Jesús y la Iglesia Católica para acceder al ministerio sacerdotal.

De 1992 a 1993 realizó su trabajo pastoral en los municipios de Nueva Trinidad y Arcatao, en Chalatenango, y elaboró para la Parroquia San Bartolomé de Arcatao el proyecto de construcción de 100 viviendas para desmovilizados y población desplazada por el conflicto armado, conocido como “Comunidad Jesús Rojas”, resalta la iniciativa que fue dictaminada y aprobada por el Pleno Legislativo en marzo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba