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Según la UFG los contagios COVID(+) se incrementaron con los últimos encuentros de la Selección Nacional

La Universidad Francisco Gavidia, a través de su Centro de Modelaje Matemático Carlos Castillo Chávez (CMMC), dio a conocer el estudio “La Selecta versus el COVID-19 “, en el que maneja la hipótesis que los dos primeros partidos de la selección de El Salvador contra Estados Unidos y Honduras (2 y 5 de septiembre) dinamizaron y elevaron el contagio; y que los próximos encuentros contra Panamá y México (7 y 13 de octubre) agudizarán la situación.

Dicho documento, explica que “el problema de la aglomeración y la falta de distanciamiento físico aparece como un factor sustantivo en el dinamismo de contagio, acelerando significativamente la erre sub cero (R0), que es el parámetro que explica la cantidad de contagios que puede generar un infectado positivo”.

En la investigación, se reportan datos del Gobierno de El Salvador, en los que se detallan que hasta el 20 de septiembre de 2021 había 102,024 casos de COVID-19 confirmados; sólo en los primeros 19 días del mes septiembre, se han identificado 5,957 nuevas infecciones.

“El 5 de septiembre, tres días después del primer partido, se realizó un segundo y en ambos eventos deportivos el estadio Cuscatlán se llenó de aficionados. Nuevamente cinco días después, el 10 de septiembre se confirma que El Salvador se encentra en un alza de casos por COVID-19”, consigna el documento del CMMC.

Según los investigadores, a partir del 7 de septiembre comienza a crecer el número de nuevos casos, precisamente cinco días después (tiempo promedio de incubación del virus) del primero de los dos partidos que jugó el conjunto cuscatleco en el Coloso de Monserrat.

Si bien el estudio expone que el estadio tiene la capacidad (30,000 asientos) para proporcionar medidas de distanciamiento, si todas vitorearan al unísono una maniobra de los jugadores, las microgotas que generen causará un efecto de aerosol que propiciaría los contagios en un lapso de 2 y 4 horas.

“En promedio por cada microgota que se expulsa al hablar se liberan alrededor de 1,200 aerosoles. En cambio, al gritar se emiten entre 20 y 50 veces más partículas que al hablar”, reza el apartado.

A pesar que en el país se exige la carta de vacunación, con todas sus dosis completas, advierten que “muchos vacunados pueden estar contagiados y además ser asintomáticos” ya que la vacuna solo disminuye las posibilidades de ingresar a cuidados intensivos o fallecer. Es decir, “estar vacunado no es garantía de inmunidad”.

El Centro de Modelaje, para la realización de los cálculos utilizó el modelo Wells-Riley que adaptó José Jiménez de la Universidad de Colorado, Estados Unidos, que es especialista en temas de Química Atmosférica, Espectrometría de Masas, Aerosoles, entre otros.

Lo que hace este modelo para realizar las proyecciones es relacionar parámetros ambientales, como la temperatura, humedad relativa y la presión atmosférica. Además, parámetros relacionados al COVID-19, tales como, prevalencia, fracción de personas que requieren hospitalización y la cantidad de aquellos que mueren debido a la enfermedad. Y por último, los parámetros del evento, que incluye la dimensión del estadio Cuscatlán, duración del evento, repeticiones del mismo, número de asistentes, personas afectadas y el porcentaje de las personas inmunes.

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